San Isidro – 19ª de Feria

«GARCIGRANDES», MÁS GRANDES, MUCHO MÁS GRANDES, Y NO APTOS PARA HACER EL TOREO

Por Juan Miguel Núñez Batlles

Qué de trances inusuales, curiosos y poco frecuentes, y desde luego nada relevantes, ha tenido la corrida de este viernes en Las Ventas de Madrid, festejo decimonoveno de la Feria de San Isidro. Una función que se ha caracterizado por el desproporcionado y muy desigual tamaño de los astados que saltaron al ruedo: ganadería titular de Garcigrande con un sobrero, y dos sobreros más de Torrealta. Volumen y pesos récords. El menos aparatoso dio en la báscula 523 kilos. El más, ¡715!, «un tren» de varios vagones. Y otro de 620, y otro de 608. Qué barbaridad. Llamaron la atención días atrás los de Pedraza de Yeltes con estas características, y no les han ido muy a la zaga los lidiados en esta ocasión. Toros no aptos para hacer el toreo.

CASI TRES HORAS DE ABURRIMIENTO

El festejo además ha durado tres horas menos diez minutos, total para un desfile inacabable de astados devueltos, incluso de sobreros que los reemplazaban, que asimismo terminaban yéndose por la misma puerta que salieron. Si los cálculos no fallan, hasta nueve toros pisaron el ruedo venteño en este festejo.

POCAS FUERZAS…, POCA RAZA

Y algo tan llamativo como sus mastodónticas presencias, el defecto generalizado de sus escasas fuerzas en competencia con la falta de raza en todos. Qué tortura para público y toreros. Y mientras, la parte contratante, que viene a ser la primera, la responsable del tinglado, pues feliz y campante con las cajas que hace a diario, colgando el cartel de «no hay billetes» en taquilla. ¿Será verdad que no hay toros suficientes en el campo con garantías para satisfacer las necesidades de las plazas y ferias que conforman la temporada, Madrid a la cabeza? La respuesta estaría cargada de dudas. Porque ganaderías, las hay de sobra. Y en todo caso habría que prenguntar a esos ganaderos olvidados por «el sistema», cuáles son las verdaderas razones para haberse quedado fuera de la élite. Empresarios y apoderados de los toreros de arriba tienen mucho que decir. La afición espera que hablen, y actúen, de una vez.

EXPLICACIONES

Y no sólo los aficionados están a la espera de explicaciones. También los toreros, algunos pretendidas figuras, deberían exigir cuentas por lo que está pasando, el (mal)trato de sus apoderados-monopolistas. Ejemplo muy claro, en esta corrida, donde el empresario es también apoderado de Talavante. Y menuda birria de toros le trajo a su poderdante. Algunos saldrán todavía queriendo justificar este caos, ¿será posible? aduciendo que «la Fiesta» es improvisación. «¡Amos, anda!», que diría el castizo. En cada cabo suelto que deja la organización, y aquí hay que meter también a la Comunidad de Madrid, propietaria de la plaza, hay errores en cascada qué más pronto que tarde se van a pagar caro.

TALAVANTE, UNA OREJA EN MADRID, QUE NO UNA OREJA «DE MADRID»

Esta vez también tratarán de ahuecar el ala, con «la justificación» de que Talavante ha cortado una oreja. Una oreja en Madrid; pero no una oreja «de Madrid», quede claro, pues no tuvo el respaldo de la plaza. Para que se entienda, una oreja de risa; o de pena, según se mire. Una faena compuestita a un toro que era una babosa, uno de los sobreros de «Torrealta». Es cierto que lo templó el torero, o mejor, le movió las telas con delicada suavidad; ni un tironazo a partir de que «el torrealta» besó varias veces la arena, pues tenía tan pocas fuerzas o menos que el devuelto. La emoción no fue por lo épico, si no por la plasticidad y lo estético. Ni mucho menos era de oreja, aunque gran parte del público verbenero que acude los viernes a Las Ventas, y un presidente de pañuelo necio, quisieron dársela. No tenía que haber cogido el apéndice Talavante, ni mucho menos pasearlo en la vuelta al ruedo, cuando se lo protestaron tanto, precisamente la gente que más le ha dado, haciendo de él «un consentido» de esta plaza. Ya veremos cómo lo reciben el día 14 de junio, en la Beneficiencia. A su toro anterior, el segundo, lo saludó Talavante con bonitos lances a pies juntos. Peleó el toro con mal estilo en el caballos. Y hubo quite artístico de Aguado en su turno. Fue prometedor el comienzo de faena, mas duró el animal un suspiro, viniéndose enseguida abajo. Procedía abreviar, y tal hizo Talavante.

Fotos: Iván Abanades Medina

MORENITO, AS DE ESPADAS

Morenito, primer espada en la tarde, se fue a porta gayola en el que abrió plaza, viéndose apurado en la larga cambiada y lanceando seguidamente con arrojo y buen estilo. El toro no se empleó en varas, apenas picado. Elegante quite de Talavante por delantales en su turno. El toro empujó en la muleta con codicia pero quedándose corto. Así dos tandas a derechas. Al natural, síntomas de agotamiento en el animal. Vuelve por la derecha y remonta sólo a medias; el contenido del trasteo resultó insuficiente.

Entró a matar Morenito con enorme decisión, recto como una vela, para cobrar una gran estocada. Estocada que se va a valorar mucho en competencia con otras de Diego Urdiales para dilucidar «la mejor» de la Feria.

En el cuarto, sobresaliente quite de Talavante en su turno. En la muleta el toro tardaría en entregarse, y lo hizo sólo por la derecha. Al natural iba rendido, le costaba mucho. Muy esforzado y con mucha disposición, Morenito ya no pudo con la situación. Sólo la opción de la suerte suprema. Otra estocada letal.

Qué bien está andando «Morenito» con la espada.

Foto: Iván Abanades Medina

EXCELENTE EL CAPOTE DE AGUADO

Formidable el saludo por verónicas de Aguado al tercero y posterior galleo por chicuelinas. Excelente capotero Aguado; pero sólo pinturero y superficial con la muleta. El toro andaba justo de fuerzas y en consecuencia no admitía que le bajara la mano. Todo a media altura, y aún así besó el animal varias veces la arena.

Trasteo corto y muy poco aparente. Y mal, muy mal al matar.

El sexto fue el toro de los récords, ¡de 715 kilos de peso! Toro que también rodó por la arena y asimismo fue devuelto.

Ya con el tercer sobrero, éste de Torrealta, nada fue posible, pues resultó un toro negado en todo.

Fotos: Iván Abanades Medina

FICHA DEL FESTEJO.- Cuatro toros de Garcigrande, uno de ellos como sobrero, y dos sobreros más de Torrealta. Conjunto basto, grande, manso, falto de fuerzas y de poca raza. Toros imposibles.

Morenito de Aranda: estoconazo (gran ovación); y estocada tendida (ovación tras dos avisos).

Alejandro Talavante: pinchazo, media contraria y atravesada, y descabello (silencio); y estocada contraria (oreja protestada tras aviso).

Pablo Aguado: tres pinchazos y estocada (silencio); y estocada casi entera y descabello (silencio).

En cuadrillas, estupendo tercio de banderillas de Iván García en el tercero, saludando montera en mano.

La plaza registró lleno de «no hay billetes» en tarde de calor sofocante.