San Isidro – 17ª de Feria

MUCHA ESTAMPA Y KILOS, Y POCO FONDO

Por Juan Miguel Núñez Batlles

Una corrida mentirosa la de Pedraza de Yeltes, de toros que apuntaban bien, sin embargo, sin disparar, la que se lidió este miércoles en Las Ventas de Madrid, decimoséptimo festejo de la Feria de San Isidro.

Toros desconcertantes, aplaudidos por su enorme alzada, que apuntaron buenos comienzos, incluso síntomas de bravura en el caballo, sin embargo, viniéndose abajo a las primeras de cambio en el tercio de muleta.

Largos y altos, con mucha caja, y, claro está, también muy bien armados; toros sobrados de peso, para qué decir, con un promedio de los seis en la báscula por encima de los seiscientos kilos.

Carne para el carnicero. El poco fondo en todos ellos marcó el devenir de la tarde.

FONSECA, ARRESTOS Y OFICIO

Toro descomunal el que abrió plaza, que humilló en el recibo de capote a cargo de Fonseca, e incluso tomó dos puyazos de bravo. Y aún descolgó en las probaturas de muleta. Había que «llegarle» mucho, y sobre todo «llevarle», exigencias incuestionables para que respondiera «el pedraza». Fonseca tiró de oficio y arrestos para desengañar al cada vez más reservón y parado toro. Y se entregó el mexicano en la estocada final, la única oportunidad para salir airoso. De ahí la ovación que saludó.

Lanceó Fonseca sin compromiso al cuarto, toro que salió rebotado en varas. Un quite de Molina en su turno por saltilleras, algo notable. En la apertura de faena, salió Fonseca por los aires al ensayar un péndulo. Y volvió a la carga de rodillas, ahora corriendo la mano por la derecha con el toro muy humillado. Pero hasta ahí. Al cambiar de mano ya se venía el toro sin brío, al paso. Y aquello no tomó vuelo. Todo quedó en cositas, con el diminutivo, superficiales y aisladas.

Fotos: Iván Abanades Medina

MOLINA, LARGAS E INÚTILES PORFÍAS

Otro toraco el segundo al que recogió Molina con el capote sin grandes pretensiones. Cumplió en el caballo. Y apuntó Jarocho alto en un buen quite. El toro, con muy poco fuelle en la muleta. Había que «empujarle» a base de aguante y mucho temple, pues se negaba el astado, parándose y hasta volviéndose antes incluso de arrancar. Salía de cada proyecto de pase con la cara alta y distraído.

El quinto derribó de forma aparatosa y hubo caos en la lidia. Y en ese desorden espectacular cogida al «tercero», Víctor Manuel Martínez, que fue llevado a la enfermería, por suerte sólo con magulladuras.

En la muleta humilló el toro pero saliendo distraído de los pases. Series cortas, pues no aguantaba el toro más de dos muletazos seguidos, y además soltando la cara y dando cabezazos. Le sacó Molina más pases de los que tenía, pero a costa de ponerse pesado. Fue porfía larga y aburrida, hasta que le apremió el tendido para que entrara a matar.

Fotos: Iván Abanades Medina

EL BUEN GUSTO DE JAROCHO

Fue Jarocho el triunfador de la función, aunque no lo materializó en trofeos. Imposible con ganado así.

Al tercero lo recogió con lances por la cara andándole para atrás. Y se empeñó en ponerlo de largo, a muy considerable distancia, con tardía respuesta del astado, que finalmente empujó con los riñones. Esperó el toro en banderillas, y los hombres en desbandada.

En contraste, la excelente disposición de Jarocho, muy puesto y dispuesto. Perfecta colocación y oportunos toques. Perdiendo pasos entre pases para ganarle la acción al toro, que se adelantaba haciendo imposible la ligazón. Toro basto y topón, que movió pero con muy mal estilo.

El sexto, encastado y noble, el de más posibilidades del envío. Lo toreó Jarocho ceremonioso y con fundamento. «Alegrías» por bajo y al natural, lento y con especial regusto. También por la derecha, manteniendo la faena en un nivel considerable.

Los pases, aunque la mayoría de uno en uno, de notable dimensión. Y la forma de abrochar, con un lento y pausado cambio de mano, con el de la firma y otro del desprecio. Pura y muy valiosa torería. Pero, maldita espada que se llevó el trofeo.

Fotos: Iván Abanades Medina

FICHA DEL FESTEJO.- Toros de Pedraza de Yeltes, grandes y de bravura aparente que resultó un espejismo, pues los seis de más a menos, en resumidas cuentas la corrida tuvo poco fondo.

El mexicano Isaac Fonseca: estocada (ovación tras aviso); y tres pinchazos y estocada caída (silencio tras dos avisos).

José Fernando Molina: estocada (silencio tras aviso); y media estocada y estocada trasera (silencio tras aviso).

Jarocho: pinchazo y estocada baja (ovación); y dos pinchazos y estocada baja (ovación en la despedida).

En cuadrillas, dos estupendos pares de banderillas de Iván Vicente al primero. Y a caballo, buen tercio de varas en el sexto a cargo de Juan Melgar.

La plaza registró más de tres cuartos de entrada en tarde de calor a la sombra.