Las Ventas – Festejo número 57 de la Temporada (Novillada sin picadores GRAN FINAL – XIV «CAMINO HACIA LAS VENTAS»)
ISRAEL GUIRAO, TORERO CON FUTURO
Por Juan Miguel Núñez Batlles
Novillada sin caballos, pero había que estar este día en la Plaza, ver el festejo y hacer crónica del mismo.
Se trataba de una terna de aspirantes, toreros muy jóvenes cargados de ilusión y esperanza. Y solo el hecho de haber llegado hasta aquí tras superar eliminatorias previas en plazas menores de la Comunidad de Madrid, les hacía merecer el tributo de respeto y consideración que obligaba a asistir al festejo. Y ciertamente valió la pena verlos.
Los tres tienen condiciones, y de qué manera Israel Guirao, a la postre triunfador del festejo. Cortó Guirao la única oreja de la tarde y sobre todo dejó muy buenas sensaciones.
Sobresaliente la mano izquierda de Guirao, que si bien no pisó el acelerador a fondo en su primero, segundo de la tarde, su compromiso fue total en el quinto.
Faena de mucho aguante en este segundo de su lote. De valor sereno y puro, sin aspavientos. Y más. Guirao estuvo muy capaz, resuelto y con mucho gusto en la interpretación. Mató esta vez a la primera, despejando las dudas que había dejado en el anterior, cuando se eternizó con la espada. También en este primero de los suyos había dejado patente dos factores fundamentales para abrirse paso: la buena colocación y el temple.
El caso que con Guirao hay torero a la vista.
Fotos: Alfredo Arévalo
LOS MEXICANOS MANZUR Y PELÁEZ, EN LOS DETALLES
Dos mexicanos, Joaquín Manzur y Marco Peláez, siguen siendo promesas.
No tuvieron su tarde ninguno de los dos, aunque ambos apuntaron detalles.
Más frío Manzur, sobre todo en el que abrió plaza, con el que terminó la faena como la empezó, de rodillas, no obstante, sin llegar a despeinarse. Con el manso y desclasado cuarto, el trasteo fue intermitente.
Novillo más templado u agradecido, el tercero. Peláez lo toreó fácil y con cierto gusto. El hecho de meter la espada a la primera, y aunque necesitara de dos golpes de descabello, le valió una ovación.
Ya en el sexto, y pese a haber estado con éste en la puerta de chiqueros para la socorrida larga cambiada, no pudo Peláez contra la mansedumbre de un animal sin celo y extremadamente deslucido.
Fotos: Alfredo Arévalo
Joaquín Manzur: estocada y dos descabellos (silencio tras aviso); y estocada (silencio tras aviso).
Israel Guirao: ocho pinchazos y tres descabellos (silencio tras dos avisos); y estocada (oreja).
Marco Peláez: estocada y dos descabellos (ovación tras aviso); y metisaca y estocada (silencio).
En cuadrillas, «Niño de Aravaca» y Jesús Robledo «Tito» saludaron tras banderillear al tercero.
La plaza registró tres cuartos de entrada en tarde deliciosamente otoñal.
