San Sebastián de los Reyes – 2ª de Feria
DIEGO GARCIA CRECE EN SU TIERRA, A HOMBROS CON PERERA Y NORTE
Por Juan Miguel Núñez Batlles
Otro paso adelante de Diego García, ahora en su Sebastián de los Reyes natal, donde este sábado cortó tres orejas y salió a hombros junto a Miguel Ángel Perera y Julio Norte, ambos con dos apéndices cada uno.
Sigue creciendo el joven Diego García, ídolo en su tierra y cuya forja viene haciéndose en plazas menores, transitorio destino para quien se vislumbra torero importante por las cualidades que atesora.
Torero de valor, buena técnica y fino estilo, trinidad infalible que le hace ir para adelante y en triunfo pese a las todavía escasas oportunidades que le vienen dando para demostrarlo. García no pierde ocasión como ésta para mostrar tan clara proyección.
Seguramente que en el horizonte cercano está Madrid, la monumental de Las Ventas, la meta que no deja de ser soñada porque allí dio ya un gran aldabonazo, en su etapa de novillero, con salida a hombros.
Ahora se hace necesario volver, cuanto antes, y en condiciones propicias, entiéndase corrida con garantía, para mostrar otra vez tan claras, prometedoras y rotundas facultades.
A este tipo de toreros gusta verlos en su ciudad, acartelado con otros nombres que están más acostumbrados a plazas y ferias mayores. Aquí se crece el todavía modesto, y de hecho acaba ganando la partida, al menos en número de trofeos, como ha sido el caso. Y algo muy bueno, la naturalidad con la que ha planteado sus dos faenas, sin dejarse llevar por la presión de la responsabilidad, dado que en su situación hay que salir a por todas. Su esfuerzo es sencillamente su notable personalidad.
Toreo majestuoso de capote. Y verticalidad, quietud y estilismo en la muleta; pasándose al toro cada vez más cerca conforme aumentan los pases en series de lo fundamental abrochadas irremisiblemente con los de pecho, otras veces trincheras o del desdén y la firma. Que la variedad e improvisación son asimismo otros de sus atributos.
El caso es que a Diego García se le ve capaz y muy motivado al estar acercándose al carro de los triunfos en plazas y ferias de postín. Ahí tiene indefectiblemente su sitio. Hace falta que las empresas le abran camino.
GARCÍA ES TEMPLE, LIGAZÓN Y MUCHO GUSTO
Qué bonita su primera faena, desde el temple y la majestuosidad con el capote, y a la apertura con la muleta a base de doblones muy toreros. Al natural, temple, ligazón y gusto. Por el derecho se quedaba algo corto el animal pero también le dio «fiesta» por ahí. Desplante y adorno en el cierre de la serie, y vuelta al pitón bueno para elevar el tono con otra tanda de mucho empaque y torería. Estocada sin puntilla y las dos orejas.
Curioso que cuando paseaba los trofeos bajaron al ruedo grupos de niños de las diversas peñas a abrazarle y colocarle su pañuelo. A Diego García le quiere y le admira su gente.
En el quinto idéntica secuencia, si cabe corregida y aumentada por los buenos lances en el recibo, galleo por chicuelinas y quite por ese palo antes de tomar las banderillas para clavar tres pares de notable esencia. Prometedor comienzo de faena de rodillas y por alto. Toreo de mucha consistencia, mando y seguridad en lo fundamental. Muy bien a derechas a pesar de lo complicado del toro, un punto pegajoso. Resolvió siempre García con aplomo y suficiencia. Y esta vez, pese a que no entró la espada hasta el tercer intento, hubo una tercera oreja.
Fotos: Guillermo Abanades Marín
PERERA, MANDO Y FACILIDAD
Abrió plaza Perera con un «remiendo» de García Jiménez que mostró genio en las primeras arrancadas, pero al que se le bajaron los humos conforme avanzó su lidia, hasta terminar siendo una babosa de suma facilidad. Toreo fácil y algo superficial por la condición del astado de Perera. Aunque hubo oreja sin mayores contrariedades.
Más toro de presencia el cuarto, sin embargo, más parado y de corto recorrido. Perera se metió en faena con firmeza y arrogancia en terrenos de cercanías, al fin y al cabo la mejor opción para cortar otra oreja tras una buena estocada, y poder acompañar así a los jóvenes en la salida a hombros.
Fotos: Guillermo Abanades Marín
NORTE LO DIO TODO
Julio Norte lució mucho con el capote en el tercero, con un variado y artístico recibo y posterior quite por chicuelinas con saltilleras, y abrochando con un farol de rodillas.
Con la muleta eligió primero el camino de la espectacularidad al iniciar faena de rodillas. El toro, con brío, prestó mucho al trasteo. Por el derecho, «comiéndosela» en dos tandas. Y al natural, ya de uno en uno, sin ligazón, bajó el tono porque se fue apagando el animal; lo que aprovechó Norte para un proyecto de arrimón, rodillazos incluidos. Por el pinchazo previo a la estocada, y lo que tardó el toro en doblar, casi pierde la segunda oreja. Pero ahí estuvo la sensibilidad del usía para calibrar la situación. Buen aficionado el presidente.
En el último, un espectacular derribo al picador de turno provocó un tremendo desbarajuste, con el caballo en el suelo durante minutos. Toro manso y violento, no había manera de sujetarlo, mientras buscaba presa en el equino vencido, también sin que cuadrillas y monosabios acertaran a ponerlo en pie. Una secuencia poco agradable.
Por fin, en la muleta, Julio Norte le robó pases sueltos pese a la acusada mansedumbre que le llevaba a hacerse fuerte en las querencias, empujando siempre a tablas. Una pena este final de corrida, no obstante, aliviado por la foto de los tres toreros a hombros.
Fotos: Guillermo Abanades Marín
FICHA DEL FESTEJO.-
El contraste en la tarde, un lunar negro, el sexto, mansísimo e imposible.
Miguel Ángel Perera: estocada (oreja); y buena estocada (oreja).
Diego García: estocada sin puntilla (dos orejas); y
Julio Norte: pinchazo hondo y estocada (dos orejas tras aviso); y pinchazo, estocada y descabello (silencio).
Al finalizar el paseíllo sonó el Himno de España. Y a continuación el público dedicó a Diego García, triunfador el pasado de este serial, una calurosa ovación que invitó a compartir a sus compañeros de terna.
La plaza registró más de media entrada en tarde excelente.
