Efeméride Taurina – 26 de agosto de 2026

EN EL 138 CUMPLEAÑOS DE LA BELLA Y RESPETADA PLAZA DE TOROS DE ALMERÍA

Por Eloy Sánchez Rodríguez

Un análisis del investigador histórico Eloy Sánchez Rodríguez, que quiere ser homenaje a uno de los más hermosos cosos taurinos de la península.

La plaza de toros de Almería es el coso taurino de la capital homónima, en la comunidad autónoma española de Andalucía. Fue declarada Bien de Interés Cultural (BIC) en la categoría de Monumento el 20 de enero de 2021, con la inscripción del coso en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz y la publicación en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía.

HISTORIA

Almería cuenta con una de las plazas de toros con más historia de la península, junto a otras más antiguas como la Ancianita de Béjar o la del Santuario de Las Virtudes en Santa Cruz de Mudela (Ciudad Real).

Aunque sin alcanzar el tamaño de Las Ventas de Madrid, La Maestranza de Sevilla, Vista Alegre en Bilbao o la Monumental de Frascuelo de Granada, es un bello y respetado coso.

Su construcción ocurrió a partir del derribo de las murallas de la ciudad en el año 1855.

Para la ciudad andaluza fue una época de bonanza debido a la pujante minería y el lucrativo comercio de la uva. Esto tuvo una enorme repercusión en la arquitectura de la ciudad y provincia.

TODO NACIÓ EN LA PLAZA VIEJA

Hasta 1849, las corridas de toros tenían lugar en la plaza de la Constitución —o plaza Vieja que, en sus orígenes, albergaba el zoco durante la época andalusí, citándose por primera vez el traslado de las casas consistoriales a esta zona tras el terremoto de Almería de 1522, para finalmente consolidarse su carácter de plaza porticada en el siglo XIX—, año en que se construyó una pequeña plaza de toros, redonda, con un aforo de 2.600 espectadores.

Unos años después comenzó a quedar pequeña para la creciente población y la rica burguesía, ocurriendo algunos accidentes debido a la colocación de tablas de madera para ampliar el aforo hasta las 4.000 localidades.

Fue entonces cuando se comenzó a pensar en la construcción de un nuevo coso.

La plaza de toros de Almería se integró dentro de las operaciones de ampliación urbanísticas llevadas a cabo hacia el este y hacia el norte, en paralelo a los caminos en dirección a Granada y Murcia (entre los cuales se situó el coso taurino de 1849, derribado).

Fue esta una etapa de prosperidad que trajo aparejada la arquitectura del ocio, necesaria para una sociedad urbana y burguesa cada vez más pudiente.

FELIPE VILCHES, EL GRAN PROMOTOR

El coso, con dos pisos y capacidad para 9.054 espectadores, fue diseñado por Trinidad Cuartara y Enrique López Rull. Los gastos corrieron a cargo de una sociedad presidida por Felipe Vilches, rico propietario, presidente de la Diputación Provincial y gobernador civil, a la que pertenecían varios prohombres de la capital, entre ellos los dos arquitectos.

En los trabajos, llevados a cabo entre 1887 y 1888, participaron más de 300 obreros y se usaron los mejores materiales, diseñándose también una calle de acceso que se bautizó con el nombre del principal promotor: la avenida Vilches.

Resalta la calidad de los materiales empleados y su procedencia almeriense, además del hecho de que «el uso destacado del hierro como nuevo material constructivo a finales del siglo XIX distingue la peculiaridad del proyecto».

LAGARTIJO Y MAZZANTINI EN EL CARTEL INAUGURAL

La plaza fue inaugurada el 26 de agosto de 1888, durante las fiestas de la Virgen del Mar, por Lagartijo y Luis Mazzantini —este último, hijo de un ingeniero italiano y de madre vasca—, que lidiaron toros de Veragua.

Durante la Guerra Civil Española fue utilizado como el denominado cine Katiuska, así como refugio para protección de la población civil durante los ataques aéreos que sufría la ciudad.

OCHO ALTERNATIVAS HASTA 1999

Entre 1901 y 1999 se concedieron ocho alternativas: José Palomar, Relampaguito, Luis Freg, Juan de la Rosa, Rafael Mariscal, Juanito Gimeno, Manuel Cascales y José Gabriel Olivencia.

Murieron en ella entre 1912 y 1972 los novilleros Luis Muñoz Caña y Manuel Sánchez García «Manolé»; el banderillero José López Vicente «Iguiño», el carrero trabajador de la plaza Francisco Herrerías y el espontáneo Ramón Egea.

RELAMPAGUITO, NÚMERO UNO DE LOS TOREROS ALMERIENSES

El torero con más presencia en este coso fue el torero almeriense Julio Gómez Cañete «Relampaguito», sumando 58 corridas en su haber.

Frente a la Puerta Grande de este coso se levanta una escultura en bronce, inaugurada en 2008, homenaje del Ayuntamiento de la ciudad al torero de la tierra más importante en lo profesional, y muy querido y respetado por la afición almeriense.

LA MERIENDA

Una de las peculiaridades de este coso es la costumbre de la merienda. Como en muchas plazas españolas, en Almería es costumbre merendar en medio de la corrida de toros; sin embargo, a diferencia de las demás, cuenta con la particularidad de que se añaden alrededor de quince minutos más entre el tercer y cuarto toro.

TRES PORTADAS MONUMENTALES

Su planta es poligonal de 20 lados, tres de los cuales forman portadas monumentales que corresponden con las entradas principal, sol y sombra.

Saliéndose del neomudéjar prototípico en los cosos, la plaza de Almería destaca por su clasicismo tanto en materiales (cantería) como en elementos arquitectónicos (arcos de medio punto, claves resaltadas, óculos, frontones). Posee no obstante detalles de aquel estilo: arcos de herradura, ventanas geminadas, uso del ladrillo…

Sobre la puerta principal se sitúa la cabeza de un toro —«orlado con la leyenda ‘Veragüa, Patilla y Miura’ (míticas ganaderías que fueron estoqueadas en las primeras corridas), edificada sobre la clave del arco de la entrada principal como ejemplo de su eclecticismo, donde se conjugan elementos arquitectónicos muy dispares con elementos simbólicos»—, y en los arranques de su frontón, figuras monstruosas.

9.800 ESPECTADORES

Hoy día da cabida a algunos espectadores más, hasta los 9.800, repartidos así: primer piso (tendido y gradas), 7.800; segundo piso (palcos y andanadas), 2.000. Posee 8 gradas y tendidos. En el segundo piso hay 60 palcos (50 de ellos a la sombra), y las andanadas son todas de sol. A todas estas localidades conducen 18 cuerpos de escaleras.

El interior es circular, quedando sus tendidos altos cubiertos por una estructura en hierro que descansa sobre delgadas columnas de hierro fundido decoradas. Es de destacar el trabajo en hierro de vigas, barandillas y antepechos.

Por fin, citar el edificio que, adosado al coso por el norte, contiene dependencias propias de las plazas de toros: capilla, enfermería, corrales para dos corridas, corraleta, 8 chiqueros, caballeriza, conserjería, administración y demás dependencias.

La plaza de toros fue elegida en 2017 como escenario de la película Domino, dirigida por Brian De Palma.

LO QUE DICE DE ELLA COSSÍO

Por último, anotar, por curiosidad, lo (poco) que dice José María de Cossío, en su enciclopedia Los Toros:

“Tiene una plaza de toros de forma poligonal, comenzada a construir el año 1882 y estrenada el 26 de agosto de 1888 en una corrida de toros de Veragua que estoquearon los diestros Lagartijo y Mazzantini. Piedra, ladrillo y hierro fueron los materiales empleados en su edificación. Hay en ella dos pisos, capaces para 9.800 personas, repartidas, en el primer piso, tendidos y gradas, 7.800, y en el segundo, palcos y andanadas, 2.000. Los tendidos son ocho, e igual número las gradas. En el segundo piso hay 60 palcos, de ellos 50 de sombra, y las andanadas todas de sol. A todas estas localidades conducen 18 escaleras. Para los servicios anejos a los festejos taurinos hay una caballeriza, corrales para dos corridas de toros, corraleta para hacer el apartado, ocho chiqueros, enfermería, administración y otras dependencias. Las puertas de entrada a la plaza son 15”.

La plaza de toros de Almería es considerada de 2.ª categoría, como la del Puerto de Santa María, La Glorieta de Salamanca, Jerez o La Merced en Huelva. El momento culmen de su temporada tiene lugar en torno a las festividades de la Virgen del Mar en la última semana de agosto. Cabe destacar que a ella acuden las principales figuras del escalafón.

SI TE GUSTA LEER

Historia de la plaza de toros de Almería 1888-1988 y tauromaquia de la tierra, por Manuel Guardia Rodríguez.

“Obra de referencia sobre los primeros cien años de vida del coso y las raíces taurinas provinciales”.