Las Ventas – Festejo N.º 41 de la Temporada (Novillada nocturna)
OREJA AL BUEN AIRE DE NACHO TORREJÓN, UN CAÑÓN CON LA ESPADA
Por Paco Notario
El buen concepto, la claridad de ideas y la facilidad a la hora de ejecutar la suerte suprema en sus dos turnos, ha sido lo más destacado de la función nocturna celebrada en Las Ventas.
Jorge Hurtado sólo pudo mostrar el buen manejo de su capote, se topó con el muro de un lote imposible. Y Marco Polope se fue de vacío.
TORREJÓN, GUSTO Y UN SEGURO CON LA ESPADA
Caló el buen aire del madrileño, un novillero que venía de cortar una oreja el pasado mes de junio en La Maestranza a un buen ejemplar de Fermín Bohórquez.
Torrejón cuajó por los dos pitones con un toreo muy enrroscado en la cintura al primero de la noche. Hubo pausa, temple y estructura de faena, algo inusual en novilleros. Sorprendió la gran estocada en todo lo alto, marcando de forma excelente los tiempos. Se le pidió con fuerza la oreja, que el presidente denegó.
Al cuarto lo recibió con airosos delantales a pies juntos. Brindó al público para después enjaretar una tricherilla al final de la tanda que provocó los primeros «olés». Luego vinieron exigentes derechazos de mano baja para completar una actuación rubricada con un estoconazo en todo lo alto. Torrejón con la espada es un valor seguro. Esta vez sí, la oreja cayó.
Fotos: Guillermo Abanades Marín
HURTADO, SIN OPONENTES
Jorge Hurtado poco pudo mostrar con su primero, un novillo que evitó pelea en el caballo y continuó agarrado al piso. Distraído a la hora de matar, el de Brazuelas dificultó la ejecución de la suerte. La espada viajó caída.
Con el quinto, reservón y orientado, anduvo más que digno. Solventó la papeleta de manera segura y capaz. Una pena. El cacereño no tuvo lote. Su asignatura pendiente, la espada.
Fotos: Guillermo Abanades Marín
MARCO POLOPE, EL MÁS PLACEADO
El tercero, un animal castaño que fue aplaudido de salida, cumplió en la vara de Antonio Muñoz. El valenciano comenzó acertadamente por estéticos derechazos, doblándose mucho con el novillo. El animal se afligió a las primeras de cambio y todo quedó en nada. No obstante, Polope, a contraestilo, resolvió.
Pasadas las once de la noche salió el sexto, un manso de libro, huidizo y con la cara por las alturas, al que tuvo que perseguir Polope alrededor de las tablas. Con oficio cazó la estocada.
Fotos: Guillermo Abanades Marín
Novillos de Brazuelas, parejos de presentación, de correctas hechuras pero sin los finales necesarios para Madrid. Noble el primero, manso el segundo, un tercero venido a menos y bravo el cuarto, el mejor del envío, que fue aplaudido en el arrastre. Pitados quinto y sexto ante su manifiesta mansedumbre.
Nacho Torrejón: gran estocada (ovación con fuerte petición tras un aviso); y estoconazo (oreja tras un aviso).
Jorge Hurtado: estocada caída (silencio); y metisaca, tres pinchazos y un descabello (silencio tras un aviso).
Marco Polope: pinchazo y estocada (silencio); y estocada (silencio).
Al finalizar el paseíllo se guardó un minuto de silencio en memoria de Víctor Barrio, en el décimo aniversario de su muerte en la plaza de Teruel.
La plaza registró más de un cuarto de entrada en noche de calor soportable.
