Las Ventas – Festejo 3° de la Temporada – Corrida del Domingo de Resurrección
EL PRESIDENTE CONTRA CURRO DÍAZ
Por Paco Notario Nieto
El presidente negó este Domingo de Resurrección en Las Ventas una oreja a Curro Díaz. Trofeo mayoritariamente pedido por el público; de tal manera que quedó en evidencia el rigor que ha de exigirse al responsable de cumplir y hacer cumplir las normas que rigen la corrida también más allá del ruedo.
Tantos «palcos» tan fáciles y demasiado flexibles para aplicar el reglamento. Esta vez en Madrid faltó cordura, talento y afición para calibrar no sólo los méritos de la faena al cuarto, soberbia labor a derechas, si no además saber interpretar el contexto emocional que la presidió.
CURRO, CLÁSICO Y VALIENTE PARA HOMENAJEAR A SU PADRE
Porque Curro, que venía de dar sepultura a su padre, sin duda se quiso «romper» toreando en su memoria con esa forma y estilo que sólo son privilegio suyo, de torero clásico y valiente. El mejor homenaje del hijo al padre. La oreja denegada ya es lo de menos. Ahí quedó la obra. Y el «trofeo», esta vez, para un presidente sin sensibilidad.
Curro había estado intermitente en el blando primero, al que lanceó de trámite, y, no obstante, pasó de muleta por momentos con exquisito temple y hondura sobre todo en los remates por abajo.
Pero fue en el cuarto donde vino lo grande del diestro de Linares. Una soberbia faena con tandas a derechas que hicieron crujir la plaza. Pura maestría. Faena de mucho contenido a un toro nada fácil por su escaso recorrido. A media altura, por la derecha y llevándole muy «cosido» al engaño, su toreo fue tan valiente como majestuoso. Tras la estocada, jaleo de pañuelos, vuelta triunfal y bronca al usía.
Fotos: Iván Abanades Medina
SERNA, SIN OPCIONES POR FALTA DE TOROS, E INSEGURO
Serna abrevió en su primero, toro sin opciones por su manifiesta falta de fuerzas. Y con el quinto se estiró a la verónica, pero la faena de muleta no llegó a nada, tanto por la ausencia de clase que traía el toro, como por la falta de seguridad y confianza del torero.
Foto: Iván Abanades Medina
SAN ROMÁN, A MEDIAS TINTAS
San Román brilló en quites, por gaoneras en su turno al segundo, y por muy ajustadas chicuelinas al tercero; en éste, primero de su lote, no terminaría de armar faena. Sin embargo, en el sexto corrió la mano con gusto y empaque. Un toro que venía al paso, lo que se dice embistiendo «a la mexicana», algo favorable a su estilo, aunque no llegaría a calar del todo en el tendido, precisamente porque lo que trascendencia era la falta de oponente. También jugó en su contra la poca contundencia con la espada.
Foto: Iván Abanades Medina
Foto: Iván Abanades Medina
FICHA DEL FESTEJO.-
Cinco Toros de Martin Lorca y uno, el sexto, de Carmen Valiente, lidiado como sobrero al ser devuelto el tercero y correrse turno. Corrida de desigual presentacion y en general falta de raza y sin fondo.
Curro Díaz: media tendida y descabello (ovación); y estocada (vuelta al ruedo tras fuerte petición, con bronca al palco).
Rafa Serna: dos pinchazos y descabello (silencio); y media estocada y tres descabellos (silencio).
El mexicano Diego San Román: tres pinchazos hondos, estocada y descabello (silencio tras dos avisos); y estocada y descabello (silencio tras aviso).
La plaza registró media entrada en tarde agradable.
El paseíllo finalizó con un minuto de silencio para recordar la memoria de Francisco Díaz, padre de Curro Díaz, y del diestro Ricardo Ortíz; fallecidos ambos esta semana.
