Las Ventas – Festejo 45 de la Temporada (Corrida Nocturna)

SEIS SILENCIOS, SEIS

Por Roberto Cardo Pérez

Está dando resultado la fórmula del horario nocturno para los festejos taurinos de los jueves en Madrid, y lo prueban las buenas entradas que se vienen registrando. Acierta la empresa también con las ofertas y facilidades que ofrece a la afición y público en general con muy módicos precios, que atraen sobre todo a una generación joven cada vez más interesada en lo taurino.

En esta ocasión, dos tercios de entrada; se hablaría de éxito completo si hubieran acompañado los resultados en el ruedo. Lástima, porque si bien hubo toros con algunas posibilidades, lo cierto es que prevaleció la mansedumbre; en tanto, también se echó en falta mejor disposición de la terna.

El balance final de seis silencios en los seis toros lo dice todo. Todo y nada bueno.

CONFUSO LUIS DAVID ADAME

Abrió plaza un bravo, noble y encastado toro con el que Luis David Adame abrió faena con dos pases cambiados, lo más destacado de un trasteo en el que el mexicano no terminó de encontrarse. A ratos templado y con buena compostura; otras veces, sin rematar. Faena desigual e incompleta, desaprovechando sobre todo el buen pitón derecho. Al final también se atascó con los aceros.

En el cuarto se empeñó Adame en hacer faena en los medios a un toro manso y con peligro, en una labor dilatada, donde prevalecieron las ganas sobre la brillantez.

Fotos: Guillermo Abanades Marín

MORA, CON GANAS SIN TORO, Y AL REVÉS

El primero de Mora fue un toro deslucido, que «se rajó» enseguida. Puso voluntad el joven extremeño en una muy firme e insistente actuación, no obstante, sin llegar a nada por falta de oponente.

En el quinto, en cambio, «le sobró toro» a Mora, que anduvo dubitativo y desconfiado con un ejemplar al que había que apostar y poderle en los primeros muletazos. El extremeño se rindió antes de tiempo y sin justificación.

Fotos: Guillermo Abanades Marín

PEÑARANDA, A LA DERIVA

Toro encastado el tercero, que exigía distancia y colocación, temple y mano baja; todo lo contrario de lo que le aplicó Peñaranda, que no llegó a acoplarse con él en ningún momento, abundando los enganchones y desarmes.

Manso y deslucido el sexto, al conquense Peñaranda no le cupo más opción que mostrarse voluntarioso con él, pese a lo cual le resultó imposible estructurar una faena.

Fotos: Guillermo Abanades Marín

FICHA DEL FESTEJO.-

Toros de José Enrique Fraile de Valdefresno, bien presentados y de juego desigual. Corrida seria en la que sobresalieron primero y tercero; y quizás también podría destacarse al quinto, pese a que no terminó de verse.

El mexicano Luis David Adame: tres pinchazos, media y tres descabellos (silencio tras dos avisos); y pinchazo y estocada caída con derrame (silencio tras aviso).

Alejandro Mora: dos pinchazos y estocada baja (silencio); y estocada baja (silencio).

Alejandro Peñaranda: pinchazo y estocada trasera y contraria (silencio tras aviso); y estocada tendida y descabello (silencio).

La plaza registró dos tercios de entrada en noche calurosa.