LAS VENTAS – 2° FESTEJO DE LA TEMPORADA – CORRIDA DEL DOMINGO DE RAMOS
CRISTIÁN PÉREZ PAGA CON SANGRE UNA DIGNA CONFIRMACION
Por Javier Carrasco Guerrero · 30 de marzo de 2026
No cabe prueba más difícil para confirmar la alternativa que un duro encierro de Dolores Aguirre. Y encima, el viento. No obstante, esta vez cumplió el toricantano Cristian Pérez una digna y hasta por momentos brillante actuación. Episodio que acabaría en gesta firmada con su sangre, en su segundo toro, al que ya tuvo que estoquear el director de lidia, Antonio Ferrera.
Fotos: Iván Abanades Medina
Una espeluznante cogida en el que cerró plaza, con el pitón perdido entre el tórax y el abdomen mientras el astado no paraba de tirarle gañafones. Desmadejado el torero, fue llevado inconsciente a la enfermería. Clima de angustia y congoja en la plaza hasta que finalmente llegaron noticias de que Cristian estaba herido «sólo» de carácter grave.
Foto: Iván De Ándres Osorio
Pero es que antes, en el toro de la ceremonia ya hubo otro susto, cuando más firme y entregado estaba Cristian Pérez: le apuntó y empujó la fiera al bajo vientre, derribándole. Aunque esta vez, por fortuna, sin más consecuencias que el sobresalto.
Vino todo por la entrega sin límites, precisamente cuando menos lo aconsejaban las circunstancias. Porque a los problemas que planteaba el ganado había que sumar la marca del vendaval que soplaba en la tarde.
Ferrera, breve e inseguro, no se justificó lo más mínimo en ninguno de sus toros. Sin llegar a imponerse frente a su complicado primero, terminaría pasando apuros con la espada.
El cuarto, escurrido de carnes y de presencia menor, protestado de salida, tomó tres varas y llevó una lidia mala. Y más de lo mismo de parte del extremeño. Por falta de sometimiento, el toro a peor y el torero desaparecido. El final, otro «mitin» con la espada.
También el tercero, primero de Fonseca, había sido ligeramente protestado al saltar al ruedo. Y en éste, honores para el peonaje con un notable tercio de varas a cargo del picador Agustín Collado. El astado manseó de inicio a fin, dejando al mexicano sin opciones en un planteamiento erróneo de faena tanto en terrenos como en distancias.
Entonado toro el quinto, que recibió tres puyazos. Y acertado inicio de faena del azteca, dándole sitio, en la media distancia, y ligando por derechazos. Pero sin acabar de redondear una labor que se presumía con más fondo, también porque el viento, más calmado, esta vez dejó más opciones.
Y hay que ir de nuevo con el doctorando para insistir en su buena e importante presentación. A Cristian Pérez le tocó vivir la cara más amarga al ser cogido por el sexto. Pero antes había brillado con el manso primero, centrado en la brega y dominando los muletazos. El toro demostró poder pese a su mansa condición. Un duro examen para Cristian Pérez, quien tuvo que gobernar las embestidas y al viento, circunstancias que impedían cualquier toreo posible. Se la jugó en ese toro de su confirmación, en una faena de poder y valor. Aunque sobró la última tanda.
Exigente el encastado sexto. Buenos, muy buenos, los dos puyazos de José Ney Zambrano, y quizás no le hubiera sobrado un tercero. De hecho, el público valoró negativamente el cambio de tercio que, sin duda precipitadamente, había solicitado el propio matador. Cristian inició faena por bajo dando tiempo y distancias, cuando vino la horrible cogida, en la tercera tanda. Tuvo que ser Ferrera, otra vez sin complicarse la vida, quien acabara con el toro.
Toros de Dolores Aguirre, desiguales de presencia, mansos y exigentes. Más complicados que peligrosos. Destacaron el pronto quinto y el encastado sexto.
- Cristian Pérez, que confirmaba alternativa: estocada (aviso y vuelta tras petición en el límite); y herido, acabó en la enfermería.
- Antonio Ferrera: media, bajonazo, pinchazo, nuevo bajonazo y descabello (silencio tras aviso); pinchazo, media caída y tres descabellos (pitos); y, en el que mató por Cristian Pérez, espadazo (silencio).
- El mexicano Isaac Fonseca: estocada delantera y caída, y un descabello (silencio); y dos pinchazos, estocada contraria y cinco descabellos (silencio tras dos avisos).
La plaza registró media entrada en tarde ventosa
Fotos: Iván Abanades Medina
